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Ajo ¿Es un Súper alimento?

Al ajo se le atribuyen una gran cantidad de efectos beneficiosos, como mejorar la circulación, ayudar con el colesterol, mejorar los resfriados, es bueno contra el asma, una solución contra algunos tipos de cáncer y la más importante, mejora el sabor de muchas las comidas.


Como comerlo y su composición

El ajo, como condimento es insustituible en muchas comidas y proporciona un sabor inconfundible. Pero en este caso, vamos a ver sus propiedades y para ello es importante la forma en la entra en el cuerpo.


Crudo. Al cortar o machar el ajo producimos la unión de dos de sus componentes,la aliina que cataliza con la alinasa, produciendo una sustancia llamada alicina (Es la responsable del olor del ajo). Si se come entero, no se produce esta unión y no obtenemos la alicina.


Cocinado. La temperatura del cocinado si es superior a 45º, impide esta unión haciendo que no aparezca la alicina


 Composición del ajo

  • Sulfoxidos, como la alilaliina, metilaliina y la propenilaliina
  • Aceites esenciales, como el Sulfóxido de alilcisteína
  • Polisacáridos homogéneos. 
  • Yodo, hierro, azufre y sílice.
  • Vitaminas B1, B3, B6 y C, pero en pequeñas cantidades.

Propiedades

Sin duda es un alimento muy interesante que ha sido objeto de muchos estudios para intentar aclarar cuáles son realmente sus beneficios y separarlos del “saber popular.”

 

Anti-cáncer

Al ajo se le atribuyen propiedades anti-cáncer, algunos estudios relacionan la menor prevalencia de algunos tipos de cáncer como el de mama, con un mayor consumo de ajo.

 

Lo cierto es que casi todos son estudios observacionales y el denominador común es que siempre se habla de “prevención” y en ningún caso de cura.

 

El consumo de ajo está asociado a un menor índice de cáncer de mama

 



Anticoagulante

Sin duda tiene propiedades anticoagulante, y son lo suficiente significativas para que en algunos casos interactúen con ciertos medicamentos como el saquinavir, usado en tratamientos contra el VIH.


La sabiduría popular determina que hay que tomarlo en ayunas para incrementar sus efectos, lo cierto, es que da igual si lo tomas en ayudas, por la tarde o con comidas, lo único que es determinante es que se tome machacado o cortado para que aparezca la alicina que es la responsable de estos efectos. La alicina es muy volátil y si sometemos al ajo a temperaturas superiores a 45 grados desaparece como por arte de magia.


Antibiótico

A Louis Pasteur se le atribuye el descubrimiento de propiedades relacionadas con la alicina, y hay estudios que lo relacionan con la efectividad como antibiótico natural. La pega es que su efectividad es baja y está relacionada con bacterias potencialmente peligrosas como la salmonela. Mejor y más seguro acudir al médico antes que jugárnosla a la carta del ajo.


Antifúngico

Existen Hongos sensibles a los extractos del ajo, siendo capaces de ralentizar el crecimiento del hongo privándolo de oxígeno, inhibiendo la síntesis de lípidos y proteínas.


En algunas zonas agrícolas se usa para controlar las plagas creyendo que son tan eficaces como los insecticidas y sin sus efectos secundarios.


Antivirus

Igual que el cáncer, su consumo habitual se relaciona con una menor incidencia de gripes y resfriados. Se muestra ineficaz en el tratamiento contra los virus, pero puede “ayudar” en la protección contra estos.


Estudios observacionales, determinaban que las personas que tomaban suplementos de ajo tenían un 63% menos de resfriados.


Colesterol

El colesterol es un problema para una parte muy importante de la población. El ajo ayuda a rebajar el colesterol malo (LDL), pero en ningún caso el descenso era importante y después de un tiempo dejaba de funcionar.


Parece que ese descenso poco importante está relacionado con la dosis, pero como se ha demostrado que con el tiempo deja de funcionar no se han continuado los estudios.


Presión sanguínea

El ajo puede “ayudar” con la presión sanguínea, y esto se consigue gracias al sulfuro que contiene estimulando la producción de ácido nítrico que mejora la elasticidad y ayuda con el paso de la sangre.


Como recalcamos, puede “ayudar”, pero en ningún caso sustituir al fármaco en caso de tener la tensión alta.


Antioxidante

El ajo, como muchos vegetales presenta propiedades antioxidantes, capaces en teoría de ayudar con dolencias relacionadas con el envejecimiento como Alzheimer o demencia. La pega, es que para mostrar cierta efectividad, las dosis que necesitaríamos ingerir está muy por encima de cualquier persona normal.


Antitóxico

Se ha mostrado efectivo para combatir la intoxicación por ciertos metales pesados como el plomo, y mejora los efectos adversos por intoxicación de metales pesados como los dolores de cabeza.


Se muestra ineficaz contra otro tipo de tóxicos.


Conclusión

Como vemos, la mayoría de las propiedades del ajo se pueden obviar si seguimos una dieta con base de frutas, verduras y legumbres y practicamos regularmente algo de deporte.


Antes de iniciar cualquier cambio en tus hábitos de alimentación para aprovechar las ventajas  del ajo, te recomendamos consultar a tu  médico o dietista.

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