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Veganos vs Dieta Paleo

En ocasiones las formas de alimentarnos nos parecen extremadamente diferentes, cuando rascas sólo un poquito, realmente encuentras más semejanzas que diferencias. 

Con la alimentación vegana y la dieta evolutiva hay más similitudes de las que en apariencia puede parecer. 

 

Las razones para adoptar una forma de comer fuera de la “norma” pueden ser muy variadas. Salud, economía, conciencia ambiental, apetencias personales, miedos. Lo importante es que esperas obtener con ese cambio de hábito alimentario. Si el para qué lo quieres es suficientemente poderoso y útil para ti. Si obtienes mejoras palpables en tú calidad de vida, te mantendrás en ese camino con constancia.

 

Hábitos alimentarios adecuados hay muchos. No hay una sola forma de comer buena para todos, para siempre. Las circunstancias personales, profesionales, incluso de entorno pueden variar. Adaptarse a ese cambio para seguir comiendo saludable y sabroso es la clave del éxito. 

 

Repasando las diversas localizaciones geográficas, culturas y etnias nos damos cuenta que un esquimal se alimenta diferente de un japonés o un chino. Que en España tomamos alimentos como las legumbres apenas presentes en la dieta de un centro o norte de Europa

 

Obviamente hablamos de dietas tradicionales, nada que ver con esa mundialización alimentaria, que significa comer cereales de desayuno con todo, Coca-cola a tutiplén, mas hamburguesas y tomate dulce embadurnando a un mal llamado pan.

 

Vamos a pasar al asunto que nos ocupa, Qué es comer vegano, qué es comer siguiendo las indicaciones de una dieta evolutiva.

 

 

Las diferencias básicas se sitúan en cuál es la procedencia fundamental de ingesta proteica. 

 

Los veganos, la obtienen mayoritariamente del consumo de semillas de las plantas, es decir del consumo de todo tipo de legumbres y sus derivados (como el tofú), a los que añaden frutos secos diversos y cereales, pseudo-cereales (trigo sarraceno, quínoa, amaranto, teff…) y otras semillas (chía, lino...).

 

La dieta evolutiva tiene un aporte proteico fundamentalmente derivado de animales terrestres, aves, peces, mariscos y huevos. Suelen consumir también frutos secos. Las legumbres dependen de cada grupo dietético evolutivo, algunos las consumen de vez en cuando si les sienta bien, otros grupos las rechazan totalmente. 

 

Un vegano jamás comerá alimentos de origen animal y el resultado de su producción. Por tanto la miel producida por las abejas no es admitida, y cualquier lácteo o derivado tampoco.

 

Un seguidor de la dieta evolutiva, no consume cereales ni alimentos elaborados a partir de ellos, como pan o pasta, arroz. Las legumbres en general tampoco se utilizan. Consideran que el trigo moderno, resultado de muchas hibridaciones para mejorar su aptitud panadera ha convertido este cereal en un auténtico “asesino”. Todos los cereales en general son rechazados. La Leche como tal, también es un alimento escasamente valorados. Si acaso algunos grupos utilizan derivados lácteos siempre fermentados.

 

 

En cuanto a las fuentes de grasa utilizada. Un vegano nunca consume mantequilla, siendo su grasa fundamental los aceites de semillas, o de oliva.

La dieta evolutiva puede utilizar si acaso la mantequilla reelaborada al estilo de la India como gee. Aceite de coco, y de otras semillas en función de su lugar de residencia, en España por ejemplo pueden utilizar aceite de oliva.

 

Los endulzantes también pueden suponer una pequeña diferencia. Un vegano no toma miel, es un derivado de la producción de un animal, las avejas. Para un seguidor de la dieta evolutiva si la utilizará ocasionalmente, puesto que era el único endulzante natural que se encuentra en la naturaleza tal cual, y que es utilizado por las sociedades cazadoras recolectoras antiguas y modernas. Pueden emplear también el azúcar de flores de coco. La utilización de otros tipos de edulcorantes acalóricos es variada.

 

¿Cuál es mejor?, ninguna. ¿Cuál es peor?, ninguna. Dependerá de dónde estás, y que es lo que quieres conseguir.

 

Si superponemos ambas estructuras alimentarias, eliminamos aquellos productos en los que no coinciden, llegamos a la esencia, y lo fundamental. Las coincidencias básicas de ambas. 

 

El mensaje es claro: Consume más frutas, verduras, frutos secos, aceites de calidad de origen vegetal. 

 

Ambas formas de alimentarnos estimulan, priorizan e insisten en el consumo de muchos vegetales variados de temporada. 

Así que antes de decidirte por seguir cualquiera de los dos planteamientos, lo primero es incrementar la cantidad y variedad de vegetales de tu dieta. Cuando lo hayas conseguido, ya tendrás que decidir cuáles alimentos son para ti imprescindibles y cuáles no. 

 

Si eres un amante del pan en todas sus formas, y te encantan la pasta, la dieta evolutiva será para ti un tormento. 

Si adoras el chuletón, y los quesos te vuelven loco, ser vegano parece mala idea. 

La ventaja es que entre una y otra, hay infinitas formas de alimentarte saludable, sabroso y de calidad. 

 

Otra similitud que se me había olvidado, un auténtico vegano, no come porquerías elaboradas, por más que la etiqueta diga “vegetal”. Un evolutivo serio, no se atasca de “jamón de pavo” ni otras porquerías similares. 

 

Cualquiera de las dos formas de alimentarse, incluyen, potencian, exigen, animan a cocinar siempre toda tu comida utilizando alimentos.

Así, se lo que quieras, come lo que te guste, sólo que:

 

Siempre, siempre, consume muchos vegetales. 

Siempre, siempre cocina la comida que consumas.

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