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Mejorar las defensas de forma natural

Es común escuchar “tengo las defensas bajas”, en ocasiones somos nosotros mismo que nos auto-diagnosticamos que nuestras defensas no funcionan de forma correcta, que tenemos algún trastorno inmunológico y en otras ocasiones son los profesionales sanitarios los que tiran del dicho popular “Usted tiene las defensas bajas”


Casi siempre achacamos las defensas bajas a procesos sin importancia como catarros, herpes, etc, pero lo cierto es que podemos ponernos enfermos con nuestras defensas al 100% y en perfecto estado de revista.


Si, tener las defensas perfectas no nos hace inmunes, de hecho si por algún motivo tenemos las defensas bajas de verdad lo normal es que tengamos una enfermedad grave como infecciones graves, enfermedades hepáticas o trastornos autoinmunes.



Ahora veamos las evidencias científicas que existen sobre los suplementos para subir las defensas.


Vitamina C

Quizás es la más popular a la hora de mejorar el sistema inmune debido al papel que desempeña del ácido ascórbico en nuestro sistema inmune. El cuerpo no puede almacenar la vitamina C, de forma que necesitamos una ingesta diaria, pero estas necesidades son relativamente escasas unos 90 mg/día (unos 100g de pimientos ya suplen estas necesidades) y una ingesta superior puede llegar a provocar molestias digestivas como acidez.


La vitamina C no previene gripes ni catarros, sin embargo si podemos decir que “podría” ayudar a acortar los síntomas de estas infecciones.


Sobre el uso de vitamina C en el tratamiento contra el cáncer lo dejamos a discreción del médico pues su uso incorrecto puede ser contraproducente y su uso correcto depende de muchos factores.



Complejos vitamínicos

Estos complejos vitamínicos son diferentes formulaciones y combinaciones de vitaminas y minerales y por desgracias tampoco ayudan a la subir las defensas. Son muy útiles para personas que presentan déficits de nutrientes. En nuestra sociedad de consumo son muy raros estos casos.


Echinácea

Es una planta que se ha utilizado para combatir infecciones o en mordeduras de serpientes y heridas. El mayor estudio hasta la fecha sobre esta planta se hizo en 2014 con 24 ensayos y más de 4.600 pacientes llegaron a la siguiente conclusión:


Los productos de Echinacea no mostraron efectos beneficios para tratar los resfriados, aunque es posible que haya un efecto beneficioso pequeño de algún producto de Echinacea: los resultados de los ensayos individuales de profilaxis muestran consistentemente tendencias positivas (aunque no significativas), a pesar de que los efectos potenciales son de relevancia clínica dudosa.



Propolis

Es un producto formado de resinas y secreciones de varias especies vegetales y que su composición final depende mucho de la zona geográfica.


El propóleo ha demostrado eficacia en su uso tópico contra afecciones virales como el Hermes labial y también ayuda con la cicatrización de heridas, pero al tomarlo oralmente no ha demostrado que ayude contra infecciones respiratorias o mejore el sistema inmune.




Micoterapia

Se trata de un saber “milenario” sobre los hogos y sus virtudes a la hora de “reforzar las defensas”

Lo cierto es que existen muchos estudios sobre el efecto de estos hongos contra tumores y determinados tipos de cáncer. En algunos se apreciaba una leve mejoría y en otros no se hallaron pruebas de su efectividad. El usos de estos hongos para tratamiento oncológicos es muy controvertido pues hay ocasiones que presenta un cuadro de toxicidad hepática.


Conclusión

Deporte descanso y una correcta alimentación es la base de una buena salud, sin necesidad de ninguno de estos suplementos.



Bibliografía


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